2019-03-12T16:03:34+01:00 March 2019||

¿Qué es Agile? y sobre todo, ¿por qué es útil para tu negocio?

Estamos en un momento, en el que todo el mundo parece querer poner en práctica el método Agile, incluso antes de saber qué es, por qué deben aplicarlo o para qué les servirá. Esta es la experiencia que nuestros freelance Jonathan y Manuel, expertos en Agile, han vivido últimamente, por eso en el webinar que nos han ofrecido, han querido dar a conocer cuál es su contexto, en que punto está, algo de historia y sobre todo, una parte práctica de como ellos lo ponen en marcha.

Contexto Agile

Es importante conocer ese contexto histórico, especialmente, todo lo sucedido en la segunda mitad de este último siglo, en el que la velocidad de los cambios se dispara gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación. Unos cambios, que no son solo numerosos, sino que son de gran calado, capaces incluso de cambiar la estructura del modelo económico que conocíamos hasta ahora. Tanto es así, que en 2016, el foro económico mundial de Davos (WEF), definió el inicio de la cuarta revolución industrial, un período caracterizado entre otras cosas, por la precipitación constante de cambios para las empresas y modelos de negocios, destrucción de empleos, disrupción tecnológica,… En definitiva, una nueva realidad exponencial basada en la ley de Gordon Moore y que según otra segunda teoría, aplica a cualquier tecnología de la información y todo lo que se valga de ello, esto son los rendimientos acelerados de Ray Kuzweel. Algunos de los datos de esta revolución destacados para Jonathan y Manuel son: la volatilidad de las empresas, los que parecen gigantes invencibles caen; la vida media de las empresas pasa de 65 años a menos de 15; además, la media de cualquier habilidad adquirida por cualquier persona que está en el mercado laboral, pasa de 30 a 5 años.

Pero si todo esto es así ahora, ¿qué pasará en unos años? Para 2030 el número de dispositivos conectados será de ciento veinticinco mil millones, es decir 18 por personas, un número que se multiplica si tenemos en cuenta que dentro de esos números están niños, ancianos y gente que no tiene acceso a la tecnología. Números estratosféricos, que de alguna manera, nos obligan a contar con estas teorías exponenciales y a trabajar alrededor de las herramientas TIC. Por eso, Manuel y Jonathan han planteado un sistema de trabajo al que han llamado Gleam. 

A la práctica

El primer paso y el más importante, es que la empresa sea consciente de cuál es su propósito, su porqué. Esto puede ser la chispa que encienda la llama. Para llegar a ese propósito, la base son las personas, un grupo que se organiza a través de una cultura en forma de valores y principios, destinados a lograr ese propósito de manera conjunta. El siguiente paso sería elaborar la estrategia, para eso, hay que diferenciar dos partes, el “Big Goal” o “Estrella polar”, el camino que debemos tomar para llegar al propósito; y las apuestas, una serie de decisiones que hay que tomar a la hora de emprender ese camino. Sabemos hacía dónde ir, pero no si tendremos que cruzar un río o subir una montaña, por eso hay que hacer una apuesta pensando en la forma de gastar únicamente los recursos necesarios. Todo se mide mediante OKRs para evitar subjetividades. En el siguiente escalón estarían los habilitadores, es decir, el método, la tecnología, … Es la capa más efímera y cambiante y debe siempre aportar medios para alcanzar el propósito sin influirlo.

Factores adecuados

Según Jonathan y Manuel, para establecer una metodología adaptada a la realidad exponencial que vivimos y que cada día irá más rápido, esta debe tener en su ADN características importantes como la posibilidad deslocalización y la asincronía de los equipos de trabajo sin que suponga diferencia con el trato cara a cara: estando tan conectados y trabajando cada vez más en remoto, las reuniones deberían ser lo más reactivas posibles. Significa que no ocurren basadas en un ciclo, sino cuándo son necesarias. 

Otro factor importante es la elasticidad de la empresa, debe contraerse y expandirse sin gastos operacionales ni mayores dramas, depende de lo que toque, pero si esta se encuentra en el ADN nos permitirá pensar en estrategias de crecimiento sostenibles; esto requiere tener un equipo A que lidera el proyecto y por otro lado, colaboradores. El “equipo A” tiene que tener unas habilidades enfocadas a las capas más altas. Los colaboradores, están especializados en las capas más efímeras. Lo óptimo es contar con Freelance, que siempre están actualizados y en plena evolución, ya que es un mercado competitivo que lo requiere. Es una situación que beneficia a ambas partes. La diferenciación de los equipos no es caracterizar personas, hay que entenderlo como un sombrero que te puedes cambiar a lo largo del día o del proyecto. 

Por último, explican los eventos que componen Gleam, son reactivos y pretenden cubrir todo lo que pasa en una empresa y es relevante para que el equipo alcance el propósito.  También pretende hacer totalmente operativo que un equipo deslocalizado y con un alto porcentaje de freelancers puedan trabajar de forma efectiva. Para ello intentan evitar que haya pérdida de contexto e información y que la comunicación sea efectiva.

Todo esto, es sólo parte de lo que nuestros freelance, Jonathan y Manuel ,contaron en el último Malt Webinar titulado: Agile, changing the mindset. Si quieres conocer más de Gleam y saber cómo organizan sus eventos, aquí te dejamos la grabación completa para que no te pierdas detalle. Si te ha gustado y quieres enterarte de todos los eventos que organizamos en Malt, apúntate a nuestra newsletter y no te pierdas detalle.